Recomendaciones alimentarias de pescado para evitar la exposición de mercurio

El pescado es imprescindible para una alimentación equilibrada. Una dieta que contenga pescados y mariscos contribuirá a mantener nuestra salud. Esto se debe a la calidad de su proteína y su grasa, con aminoácidos esenciales en cantidad más que adecuada, escasa cantidad de grasas saturadas y una importante proporción de ácidos grasos omega 3 y de vitaminas A, D, E, B6 y B12

Una de las principales entradas de mercurio al organismo humano se produce a través del consumo de alimentos procedentes del mar, especialmente los pescados grasos de grandes dimensiones, ya que se trata de un contamínate liposoluble que se acumula en el tejido graso. Por ello, el mercurio puede encontrarse sobre todo en el pescado azul, y cuanto más grande es el ejemplar, más mercurio podrá acumular.

Pero ello no quiere decir que tengamos que prohibir el consumo de pescado azul y marisco en la mujer embarazada, lactante o en el infante, ya que, es rico en ácidos grasos poliinsaturados y esto conlleva beneficios en el desarrollo neurológico. Pero sí se debe limitar su consumo y elegir aquellas especies que contengan menor contenido de mercurio.

¿Cuánto pescado podemos consumir?

La Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA) establece una ingesta semanal tolerable de 4 µg (microgramos de mercurio inorgánico) por kilo de peso corporal, lo que equivale a 240 µg de mercurio en el caso de una persona de 60 kilos.

Así para compatibilizar el beneficio de un consumo de pescado semanal alto con una exposición de metilmercurio adecuada la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición establece las recomendaciones para distintos tramos de población:

  • En general, conviene escoger preferiblemente pescados menos proclives a la contaminación con mercurio, especialmente peces de talla pequeña, no predadores.
  • Los adultos sanos no deberían abusar de los peces “predadores” que son fuente de mercurio, como el atún, el pez espada, el emperador, el lucio o el pez panga, que puden contener altos niveles de metilmercurio. Es importante alternar esos pescados con otros menos contaminados: lubina, dorada, sardinas, lenguado, trucha, salmón…

Bibliografía:

  • Arias, P. V., Garrido, E. R., & Moya, J. I. (2019). Recomendaciones alimentarias para evitar la exposición de mercurio en el embarazo. Paraninfo Digital, 1-3.
  • Ariza, M. M. C., De la Rosa, M. Z., Gutiérrez, M. M. M., & Puertas, A. Alimentación materna y desarrollo fetal.
  • Calleja, C. A., Hurtado, M. M. C., Daschner, Á., Escámez, P. F., Abuín, C. M. F., Pons, R. M. G., … & Sillué, S. M. (2019). Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) sobre Ingestas Nutricionales

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Pedro J. Martín Pérez

Dr. Pedro Martín Pérez, Médico de Salud Comunitaria

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